Safo - (Comienzos siglo VI a.c.)
No se sabe mucho de esta poetisa. Nacida en la isla de Lesbos, en el mar Egeo. Se piensa que Safo era la líder de una de las sociedades en las que se reunían las mujeres de la aristocracia de la isla para componer y recitar poesía. Safo escribió en dialecto aeoliano, en distintas métricas, una de las cuales lleva su nombre. Considerada por Platón la décima musa, la mayor parte de su trabajo se encuentra perdido, probablemente destruido durante la Edad Media.
Sus poesías trataban principalmente sobre sus relaciones con otras mujeres, su relación y atracción por ellas, con una lírica apasionada y simple, más vernacula que literaria. Algunos de los nombres de las mujeres que ella amó: Atthil, Anactoria, Gongyla, Mnasadica.
Con ella puede decirse que nació la historia del lesbianismo.
Si bien el lesbianismo como se entiende hoy, sólo se refleja en el siglo XX, Safo marca una historia de más de dos milenios de amor entre mujeres.
Florence Nightingale (1820-1910)
Nacida en Florencia, Italia, creció en Derbyshire, Hampshire y Londres. De familia bien posicionada, recibió una educación clásica, y era presionada por sus padres a ocupar «el rol de mujer que la sociedad espera», a lo que ella se resistió siempre. En 1837, antes de hacer su debut social, escuchó un llamado de Dios para dedicarse al servicio, pero le llevó 9 años interpretar este llamado. Tras haber caído enferma, se volvió amiga íntima de aquella que la había cuidado, Mai Smith, hermana de su padre. Según Nightingale, las dos eran «como amantes».
Más tarde conoció a Marianne Nicholson, de la que escribió; «Amé a una sola persona con pasión en mi vida, y esa persona fue ella». Pero este amor no era correspondido, y Marianne terminó esta amistad. Tras este golpe, Florence pensó primero en convertirse en monja, pero decidió después romper con las normas sociales, y estudiar en secreto Enfermería (1846), una carrera no respetable en esa época.
En 1854 fue enviada a la Guerra de Crimea, para hacerse cargo de la enfermería de la milicia británica. Nació entonces la leyenda de «la señora de la lámpara», por las rondas interminables que Florence hacía entre los heridos. Logró reducir la mortandad de su hospital de un 60% a un 2.2%. Volvió a Inglaterra como heroína, logró que la Reina Victoria fundara una comisión Real de Salud de la Armada, y una Escuela Medica. Ese mismo año, cayó enferma y quedó inválida. Una vez más, Mai se ocupó de ella. En 1860 creó la Escuela para Enfermeras Nightingale en Londres. En 1907 fue la primera mujer a la que se le otrogó la Orden del Mérito del Gobierno Británico. Nightingale ocupa un lugar primordial dentro de las mujeres que trabajaron por carreras fuera de su hogar, y ayudo a crear de esta manera las condiciones sociales y económicas que hicieron a la lesbiana moderna ( y a la mujer heterosexual moderna) posible.
Una mujer que compartió su vida emocional principalmente con mujeres, que rechazó toda propuesta matrimonial, y que trabajó para salir siempre adelante y hacerse un lugar en el mundo.
Greta Garbo (1905 - 1990)
«No hay que estar casado para tener a un buen amigo como compañero de vida», solía decir Greta Garbo, mujer que en sus 85 años de vida nunca se casó. Greta Louisa Gustafson nació en 1905 en Estocolmo, Suecia. A los 16 años ingresó al reconocido Royal Dramatic Theatre, donde fue descubierta por el director Maurice Stiller.
El no solo la eligió como protagonista en su película La historia de Gosta Berling, sino que le dio su nombre profesional y, cuando Hollywood mostró interés en sus producciones, Stiller exigió que el contrato incluyera a la Garbo. La Metro Goldwyn Mayer accedió de mala gana, aunque su brillante actuación en el filme El torrente los hizo cambiar de criterio.
Greta Garbo y Marlene Dietrich fueron amantes en su juventud durante apenas unas semanas en Berlín, en 1925, cuando todavía ninguna de las dos eran estrellas y ambas coincidieron por única vez en una película, La calle sin alegría. La noticia de esta relación, desconocida hasta ahora en dos actrices que jugaron a ignorarse mutuamente cuando consiguieron la fama, forma parte de un libro que acaba de aparecer en Estados Unidos bajo el título de The Girls (Las chicas), y que recopila las historias de lesbianismo mantenidas entre distintas personalidades de Hollywood. La obra, de Diana McLellan, establece las claves del romance entre la intérprete alemana y la sueca, esta última según la autora salió traumatizada de este encuentro de por vida, personal y profesionalmente, dice, cuando Garbo fue tratada por Marlene como una conquista más y la abandonó por otra mujer. El enfrentamiento entre ambas, que según la escritora queda evidenciado en las escenas que compartieron en su único trabajo para las pantallas juntas, se continuó décadas después cuando Dietrich le robó la novia (la guionista española Mercedes Acosta) a su competidora, y de nuevo la dejó sola.
A mediados de los años 30, Garbo era la mujer mejor pagada de Estados Unidos, hecho que le permitió retirarse joven (de 36 años) y vivir rodeada de lujos. Su inteligencia y exuberante belleza eran «ganchos» de infalible éxito en todas su cintas.
A diferencia de otros artistas del cine mudo, Garbo sí logró realizar la transición a los filmes sonoros; más aún, su voz grave y sensual dio más dramatismo a sus personajes.
Aunque nominada cuatro veces al Oscar como mejor actriz por su desempeño en Anna Christie, Romance, Anna Karenina y Camille, no recibió el reconocimiento. En 1954, 13 años después de haberse retirado del cine, recibió un Oscar en homenaje a su carrera. Murió en 1990, en Nueva York, donde vivía desde 1951.
Marlene Dietrich (1901-1992)
Nacida en Berlin, hija de un teniente de policia, de niña se llamaba a si misma «Pablo» y jugaba disfrazarse de su papá. Comenzó de pequeña una carrera de violinista que fue frustrada por dañarse una muñeca. Así comenzó a actuar. Se casó en 1924 con Rudolf Sieber, y tuvo una hija. Fue su marido el que le dió la idea de actuar usando ropa de hombre. Años despúes conoció a Claire Waldoff, su partenaire en una obra, quien la inició en el amor lésbico.
En 1930 fue descubierta por un director austríaco, y filmó El angel azul, primer película que la lanza a la fama. El director y ella se mudaron a los Estados Unidos y filmaron clásicos como: Morocco (1930), Dishonored (1931), Blonde Venus (1932), Shangai Express (1932), y The Scarlet Empress(1934). El director, Josef von Sternberg trabajó su imagen andrógina en cada una de estas películas. Ninguno de los films que siguieron hasta el útlimo en 1979 volvió a tener el éxito o el esplendor como de los primeros de los años '30.
Aunque nunca se divorció, vivió siempre separarda de su marido. Fue famosa por sus romances con hombres y mujeres: la escritora Mercedes de Acosta (también amante de Greta Garbo), Edith Piaf, y celebridades de los años '50. A los 73 años fue acompañada en sus tours por Ginette Vachon, una mujere canadiense.
Dietrich introdujo en Hollywood y en el mundo a través de sus películas el termino de la garçonne: la chico/chica provocativa y ambigüa que existía en Berlín y en Paris en los años 20 y 30, androginia que más tarde emularon Liza Minelli.
LESBIANAS FAMOSAS
"A los hombres les excita, pero ese no es ni mi motivo ni mi problema".
Si quieren saber qué es lo que les gusta a los hombres de Rachel Williams, prepárense para una sorpresa. No es su cuerpo, sin duda espectacular, o su melena rubia, ni esas piernas que parecen acabar en el cuello, sino su novia. Concretamente, y si hemos de ser exactos, el hecho de que tenga novia, la cantante de rock Alice Temple.
Junto con otras actrices y cantantes, Rachel se ha convertido en una de las figuras emblemáticas del lesbian chic, término bajo el que la prensa estadounidense ha englobado a un grupo de mujeres homosexuales que no dudan en proclamar su condición de tales y que no encajan en el tópico -por lo demás, tan cuestionable e incierto como cualquier tópico- de la lesbiana de aspecto masculino, poco agraciada y aún menos atractiva o sofisticada.
Rachel Williams, que mantuvo varias relaciones sentimentales con hombres, afirma que no se ha enamorado de una mujer, sino "de un ser humano, de una persona. Su sexo es algo secundario e irrelevante. Por ahora, sólo sé que amo a Alice. No sé lo que nos deparará el futuro, pero sólo somos una pareja más, como tantas otras". Hace seis meses, la modelo comunicó a través de su agente que la rockera y ella estaban buscando un donante de semen para tener un hijo en común.
"Desde entonces, sólo se me conoce como la tenista lesbiana. Pero soy muchas más cosas", Martina Navratilova
El lesbianismo está saliendo del armario, una expresión que equivale a salir a la luz y hablar abiertamente de la propia opción sexual. En series tan populares en los Estados Unidos como Beverly Hills 90210, Sensación de Vivir, Roseanne o la popularísima (aunque aún no emitida en España) Friends hay personajes lésbicos. Y no de forma encubierta, como apareciera la inolvidable y torturada ama de llaves Ms. de Winter de Rebeca, disfrazada de amistad, como en Tomates Verdes Fritos, o para excitar a los espectadores, como Sharon Stone en Instinto Básico, sino dentro de la más absoluta normalidad. En tan sólo unos meses, el lesbianismo se introdujo con toda naturalidad en los hogares de toda América en un fenómeno que llegó a su culmen con la megaexitosa serie Ellen, protagonizada por la cómica Ellen de Generes. En uno de los episodios más anunciados, rumiados y comentados de la televisión, la actriz declaraba abiertamente su atracción por una mujer. Era el outing o salida del armario más pública jamás hecha. El episodio fue premiado con un Emmy, los Oscar de la televisión, y una llorosa De Generes lo recogía dedicando el galardón "a todo el mundo, especialmente a los adolescentes, que creen que por ser gays les está pasando algo malo". En España no falta tampoco una mujer homosexual en televisión gracias a la serie de Tele 5 Más que amigos, donde la actriz Leire Berrocal da vida a una joven secretaria lesbiana.
"De una persona, Su sexo es algo secundario e irrelevante. Por ahora sólo sé No sé lo que nos deparará el futuro". Rachel Williams
Ellen de Generes hizo un doble outing: el suyo y el de su novia, la actriz Anne Heche, que se encontraba por aquel entonces despegando en su carrera con películas como Volcano o Seven days and Seven Nights, junto a Harrison Ford. La imagen de Ellen y Anne llegando de la mano a una recepción con el presidente Clinton fue mucho más espectacular que el posterior beso de tornillo que ellas dos intercambiaron con Bruce Willis y Demi Moore. Cruzando las parejas, por cierto, que la señorita Moore no se iba a perder tamaña oportunidad de salir en una foto.
Por ahora parece que declararse lesbiana no ha dañado la carrera de Anne Heche, que se encuentra trabajando actualmente en la película A Simple Plan junto a Bill Pullman. El productor del filme, Scott Rudin, declaraba al respecto: "No creo que la orientación sexual de alguien tenga que ver con su habilidad como intérprete".
Éstas no son las únicas mujeres guapas que han declarado abiertamente su homosexualidad. La también modelo Patricia Velásquez, una espectacular belleza venezolana; Chastity Bono, la hija de Cher y Sonny Bono; la estilista Ingrid Casares, amiga muy íntima y acompañante de Madonna durante largo tiempo o la ex modelo de Vogue y ahora actriz Sophie Ward no han dudado en hablar y mostrar con franqueza sus sentimientos. Menos hermosas, pero igualmente francas, han sido las cantantes k.D.Lang y Melissa Etheridge, la actriz Sandra Bernhard o Angela Eagle, la flamante ministra de Medio Ambiente del Gobierno laborista de Tony Blair. En septiembre, Angela Eagle decidió salir del armario en una entrevista concedida al diario británico The Independent. Una decisión que no fue tomada a la ligera, pero que se vio precipitada por el suicidio de un diputado escocés de su partido, Gordon McMaster, que dejó escrito en su nota final que la persecución y la homofobia le habían llevado a quitarse la vida.
En la entrevista, la ministra declaraba: "Me encuentro en una relación estable y muy feliz, aunque a veces no sé cómo encontramos el tiempo de vernos. En mi caso da la casualidad de que se trata de una mujer".
Cuando le preguntaron a la cantante disco Joi Cardwell si tenía movio contestó:
"Novio, no. Novia, sí"
Martina Navratilova se quejaba de que, tras declarar su lesbianismo, sólo se le preguntaba sobre su vida sexual. "Desde entonces, sólo se me conoce como la tenista lesbiana. Pero soy muchas más cosas: soy amiga, hija, mujer de negocios, deportista. No hay entrevista ni artículo sobre mí en que no se haga referencia al tema".
Quizás por eso haya mujeres mucho más reacias a hablar abiertamente sobre su sexualidad a pesar de las constantes insinuaciones al respecto. Tal es el caso, por ejemplo, de Jodie Foster, que no quiso siquiera comentar las declaraciones de su hermano sobre su homosexualidad, diciendo tan sólo que él no quería más que publicidad. O de Rosie O'Donnell, que ni afirma ni desmiente, o de Lily Tomlin, que lleva 20 años de feliz convivencia con su secretaria, Jane Wagner.
Más radicales fueron Richard Gere y Cindy Crawford. Para atajar las insinuaciones que pesaban sobre su matrimonio y que aseguraban que la suya era una unión falsa y de conveniencia, pagaron tres millones de pesetas para publicar un comunicado a toda página en el The Times de Londres en el que negaban su homosexualidad. Demostrando que no le importaban los rumores, la top model se dejó fotografiar en un insinuante corsé y botas de tacón de aguja afeitando a la reconocida lesbiana k.D. Lang para Vanity Fair en una foto que dio la vuelta al mundo. Y aunque asegura no haberse arrepentido de demostrar así que no tenía nada que esconder, la modelo acaba de rechazar un papel en la serie de Ellen de Generes para no volver a echar leña al fuego.
¿Es una moda? Para hombres y mujeres homosexuales, declarar sus sentimientos no es una frivolidad. Quizás Courtney Love pueda hablar de que hay que probar de todo, sea drogas o mujeres, y que le pidió a su fallecido marido, Kurt Cobain, que probara los chicos con Michael Stipe, de REM. Madonna pueda buscar la provocación haciéndose fotos atrevidas con Isabella Rosellini, y Naomi Campbell salir de la mano de Sandra Bernhard e Ingrid Casares para su libro Sexy o que Drew Barrymore diga que ella siempre fue bisexual, pero para estas mujeres, declarar su lesbianismo es una opción dura y difícil. Como explicaba Sophie Ward, madre de dos hijos fruto de su matrimonio, ahora disuelto, "fui clara para poder elegir al menos el tiempo, la forma y la manera de decirlo. No fue una experiencia feliz y sufrí mucho, pero quería ser libre para poder ir a cualquier sitio con mi novia y hablar con naturalidad de ella".
miércoles
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1 comentario:
Con los 8 millones de doláres que le curró Araceli González a Adrián Suar por el divorcio le banca cualquier proyecto a Florencia Torrente que es lesbiana confesa.
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